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PROVINCIA DE
CATAMARCA
Catamarca es una
provincia argentina, situada en el noroeste del país. Limita
al norte con la provincia de Salta, al noreste con Tucumán,
al este con Santiago del Estero, al suroeste con La Rioja,
al sur con Córdoba y al oeste con Chile.
Posee un relieve montañoso, más elevado en el oeste. Se
destacan tres zonas geológicamente diferenciadas:
La puna: ocupa la porción norte de la provincia, con
cordilleras elevadas como la de Calalaste, grandes salares e
imponentes volcanes, como los de Antofalla.
La cordillera
central: ocupa el sudoeste de la provincia. Presente cumbres
elevadas como el Monte Pissis (de 6882 m), Ojos del Salado
(de 6864 m), y el Tres Cruces (de 6749 m).
Sierras pampeanas: ocupan el resto de la provincia. Presenta
un conjunto de sierras antiguas que forman cordones, y
salares como el de Pipanaco.
Por los caminos del Inca
Una provincia que luce por sus colores, clima y fecundidad
de sus tierras. Si es posible imaginar un lugar donde las
voces de la tierra y del hombre entonen la misma canción de
verdes y piedras, de agua y de sol, de misterios y
aventuras, estamos hablando de Catamarca.
La imagen de Catamarca ofrece en su geografía singulares
contrastes paisajísticos. Por el Oeste y Norte está cubierta
de montañas y quebradas estrechas que, de pronto, se
ensanchan en amplios valles o surgen al borde de los picos
enhiestos de la Cordillera de Los Andes. Hacia el Sudeste se
levantan las sierras pampeanas que, en su sector oriental,
favorecido por un excepcional régimen pluviométrico,
muestran un paisaje de intenso verdor. Las quebradas y
cuestas permiten descubrir una belleza panorámica
inigualable.
Su capital, San Fernando del Valle de Catamarca, centro de
turismo todo el año, es una ciudad que debe recorrerse sin
apresuramiento, despaciosamente, para disfrutar, en
plenitud, en plenitud, ese sabor colonial que aún se percibe
en casonas de ventanas cubiertas por rejas de hierro de
complicada tracería y recios portales que dejan entrever
amplios patios de baldosas rojas. Un momento de recogimiento
puede pasarse en el interior de la Catedral Basílica, en el
Camarín de la Virgen del Valle, Patrona del Norte Argentino
y del Turismo Nacional, cuya veneración atrae multitudes de
todo el país. Su aspecto cultural es también relevante;
entre sus museos se destaca el Arqueológico "Adán Quiroga",
con colecciones notables.
Su temperatura media anual está en los 20,4º C.
La agricultura ocupa un lugar importante en la economía de
la provincia. Se destaca su producción de aceitunas y aceite
de oliva, nueces, vinos regionales, uva de mesa,
aguardientes, dulces, frutas desecadas, tomates, ajíes,
algodón, tabaco, citrus, pimentón y otras especias. El paso
cordillerano de San Francisco hacia Chile, de reciente
apertura, asegura que sus producciones agropecuarias y
minerales, lleguen a los mercados de Oriente y el Pacífico,
teniendo también así la alternativa de un fuerte impulso
exportador, además de su venta en el mercado interno.
Para descubrir Catamarca, el turista deberá contemplar con
detenimiento esta tierra, poque en ella el "paisaje es
belleza" y cada lugar guarda íntima relación con su pasado
histórico, en reliquias que van desde las civilizaciones
indígenas Precolombinas hasta hechos vinculados con el
período de la Organización Nacional que tuvo, en Fray
Mamerto Esquiú, la figuara más venerada de la provincia.
A todo ello se une la natural cordialidad y hospitalidad de
su pueblo que, sin abandonar arraigadas tradiciones que
devienen del fondo de los siglos, se proyecta, pujante,
hacia el futuro promisorio.
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